La desalación del agua de mar se está consolidando como una solución estratégica frente al estrés hídrico global. El crecimiento de las ciudades costeras, la presión sobre los acuíferos y la variabilidad climática hacen que las plantas desaladoras (IDAM) pasen de ser proyectos puntuales a infraestructuras esenciales para garantizar el suministro de agua potable e industrial.
En este contexto, no basta con producir agua desalada: es indispensable garantizar su estabilidad química, su compatibilidad con las redes y su calidad final. Aquí es donde la remineralización juega un papel central, y donde la calcita se convierte en un aliado clave para asegurar un agua equilibrada, segura y conforme a las normativas.
El agua de mar contiene numerosos elementos que no se requieren —o incluso resultan problemáticos— para la mayoría de los usos finales. Durante los procesos de desalación, se eliminan principalmente:
Para ello, existen distintos procesos tecnológicos.

La ósmosis inversa es hoy el método más utilizado en las IDAM. Mediante membranas semipermeables y alta presión, se obtiene un agua con una mineralización extremadamente baja.
El agua producida presenta una baja dureza, muy poca alcalinidad y un pH poco estable, lo que la hace corrosiva si no se trata posteriormente.
Procesos térmicos: evaporación y destilación
Tecnologías como MSF (Multi Stage Flash) o MED (Multi Effect Distillation) se basan en la evaporación y condensación del agua. El resultado es un agua prácticamente desmineralizada, con una conductividad muy baja y sin capacidad tampón.
Procesos complementarios
Otras tecnologías como la electrodiálisis o la nanofiltración pueden utilizarse en configuraciones híbridas, pero el efecto final es similar: un agua demasiado “pura” desde el punto de vista químico.
Por qué la remineralización es indispensable en plantas desaladoras (IDAM)
Un agua desalada sin remineralización adecuada puede generar múltiples problemas. La remineralización del agua desalinizada permite:
Desde el punto de vista químico, el objetivo es obtener un agua con un índice de Langelier ligeramente positivo o cercano al equilibrio, garantizando estabilidad a largo plazo tanto en redes de distribución como en usos industriales.
Remineralización en desalación: cal versus calcita
Existen dos soluciones ampliamente utilizadas en plantas de desalación para la remineralización.
Remineralización mediante cal
La dosificación de cal (Ca(OH)₂) es una solución conocida y utilizada en numerosas instalaciones.
Este enfoque se caracteriza por un CAPEX inicial más bajo y una implementación relativamente sencilla. Sin embargo, requiere un control químico más fino y, en la mayoría de los casos, una dosificación continua de CO₂ para ajustar el equilibrio carbonato.
En proyectos de largo plazo, estos consumos pueden impactar de forma significativa los costos operativos.
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La calcita (CaCO₃) se utiliza habitualmente en filtros de remineralización. Aporta calcio y alcalinidad de manera progresiva y estable, lo que facilita el control del índice de Langelier.
Aunque el CAPEX inicial puede ser mayor, en instalaciones con una vida útil superior a 15 años, la remineralización con calcita suele resultar más económica en OPEX, principalmente por un menor consumo de CO₂ y una química más estable.
Este enfoque requiere, eso sí, una atención especial al diseño y a la calidad del medio filtrante.
Retos técnicos de la calcita en la remineralización de agua desalinizada
Para garantizar un funcionamiento óptimo de los filtros de calcita, es fundamental considerar ciertos puntos clave.
La calcita debe estar correctamente lavada y clasificada, con una granulometría controlada. La presencia de finos puede provocar un aumento de la turbidez en el agua tratada, especialmente durante arranques o recargas del medio.
Un diseño adecuado del sistema de alimentación y transporte del material permite minimizar estos riesgos y asegurar una calidad de agua constante.
Filtros de calcita en IDAM: manejo en seco frente a manejo en medio húmedo
Desde el punto de vista operativo, existen dos formas principales de gestionar la calcita en una IDAM.
En configuraciones de manejo en seco, cada filtro se rellena de forma individual, normalmente con supersacos. Esta solución implica mayor intervención humana, operaciones repetitivas de carga de super sacos con grúa puente y equipos mecánicos muy cercanos al agua.
En contraste, el manejo en medio húmedo permite una alimentación centralizada de los filtros desde un silo o una estación de vaciado de supersacos.
El hidroeyector de Sodimate es un equipo diseñado para el transporte hidráulico de polvos y granulados con bajo consumo en electricidad.
Desde el silo o la estacion de vaciado de supersacos, se alimenta al hidroeyector, donde se asegura un primer contacto permitiendo una humectación homogénea del material.
Gracias a un efecto Venturi, el hidroeyector transporta la mezcla agua–calcita hasta los filtros sin necesidad de bombas adicionales, con un consumo energético bajo. Este principio garantiza una alimentación regular y controlada del medio filtrante.

Una vez dentro del filtro, la remineralización se produce de forma natural y progresiva. El agua desalada atraviesa un lecho de calcita donde se genera un intercambio controlado entre el sólido y el agua.
En muchos diseños de IDAM, los filtros de calcita funcionan como filtros abiertos o semiabiertos con operación por rebose. El nivel de agua se mantiene constante y el contacto prolongado entre el agua y los granos de calcita permite que, poco a poco, una fracción de la calcita se disuelva.
Este mecanismo aporta de manera gradual calcio y alcalinidad, permitiendo ajustar el pH y el índice de Langelier sin reacciones bruscas. La disolución es limitada por la propia solubilidad de la calcita, lo que hace que el proceso sea intrínsecamente estable.
El consumo del medio filtrante es lento y uniforme: los granos de calcita se reducen progresivamente de tamaño a medida que participan en la remineralización, sin generar variaciones súbitas en la calidad del agua.
Sodimate cuenta con referencias en plantas desaladoras en todo el mundo, incluyendo proyectos en México. Nuestra experiencia no se limita a la calcita: acompañamos a nuestros clientes en el diseño de la remineralización y en el manejo seguro y preciso de reactivos en polvo.
Además de la calcita y la cal, nuestros equipos permiten dosificar y transportar otros reactivos utilizados en IDAM, como:
Nuestro enfoque combina ingeniería, seguridad operativa y fiabilidad a largo plazo, y está pensado para acompañar a nuestros clientes en el análisis y diseño de sus proyectos de calcita. Contáctanos para revisar la necesidad de tu proyecto.